Inicio > Universidad de huelva > entrevistas > historico > ENTREVISTAS DE LOS BICENTENARIOS: EMILIO LA PARRA LÓPEZ Entrevistas
Universidad de Huelva11/11/2010
Ponente Invitado del Coloquio Internacional El nacimiento de la Libertad de Imprenta: Antecedentes, Promulgación y Consecuencias del Decreto de 1810.
Escritor y profesor en la Universidad de Alicante. Ha publicado numerosas obras centradas en el período histórico de la Ilustración en España.
En su ponencia va a desarrollar el papel que jugaron liberales y serviles ante la proclamación del decreto de la Libertad de Imprenta, pero ¿qué intereses ocultos existían en cada bando?
En el caso de los liberales no creo que se pueda hablar de intereses ocultos, sino más bien todo lo contrario: desde el comienzo de las Cortes plantearon abiertamente la necesidad de declarar la libertad de imprenta. Es significativo que lo hicieran tan solo cuatro días después de iniciarse la legislatura (esta comenzó el 24 de septiembre de 1810 y el 27 de ese mes los diputados Mexía Lequerica y Agustín Argüelles pidieron que se tratara sobre la imprenta). Para los liberales, la libertad de imprenta era el primer paso para construir el nuevo Estado y una sociedad fundada en la libertad. La libertad de imprenta era necesaria para crear una opinión pública que uniera a los españoles para luchar contra Napoleón y, asimismo, para proceder al cambio político. Además, la libertad de imprenta serviría para garantizar la participación de los españoles en la política y para controlar –como dijo Muñoz Torrero- a los gobernantes, operación sin la cual era imposible conseguir la prosperidad de la nación.
Los “serviles” o conservadores, sin embargo, no deseaban en modo alguno la libertad de imprenta, entre otros motivos, y fundamentalmente, porque estaban convencidos de que la censura de escritos era necesaria y, además, esa censura debía permanecer en manos de la Iglesia (algunos diputados “serviles” hablaron, incluso, de que la Inquisición fuera la encargada de eso). La opción servil es totalmente opuesta a la de los liberales: los serviles no desean el cambio político (la revolución), sino solo ganar la guerra al francés para volver a los tiempos anteriores. Por eso no necesitan libertad de imprenta. Luego dijeron que la libertad de imprenta atentaba contra la religión.
¿Hasta que punto aprovechó la Iglesia la proclamación del Decreto del 10 de noviembre de 1810?
La jerarquía eclesiástica no deseaba la libertad de imprenta, como ha quedado dicho, pero se aprovechó de ella como el que más. Frailes, curas y muchas personas partidarias del Antiguo Régimen publicaron folletos, fundaron periódicos y aprovecharon todos los cauces abiertos por el decreto de Libertad de Imprenta para criticar a las Cortes, para rebatir las ideas liberales y para defender un modelo de Iglesia y de sociedad anclado en el pasado. De modo que si bien la Iglesia criticó la libertad de imprenta, de hecho se valió de ella para difundir sus planteamientos contrarios a la revolución.
¿Por qué el tema del Decreto de la Libertad de Imprenta en España centra la mayor parte de sus estudios, investigaciones y obras? ¿De donde proviene este especial interés?
Hace años dediqué mucho tiempo al estudio de la libertad de imprenta, sobre todo en su relación con la Iglesia. Me pareció un asunto capital para explicar el surgimiento del liberalismo en España. Pero en los últimos años ha dejado de ser éste el centro de mis preocupaciones como investigador y me he centrado más en la biografía y en los problemas políticos de la época de tránsito del siglo XVIII al XIX. No obstante, de vez en cuando vuelvo a tratar sobre la libertad de imprenta en las Cortes de Cádiz porque sigue siendo un asunto que ofrece muchas claves para la explicación de la revolución liberal española.
Aviso legal | coordinado por la Universidad de Cadiz y Unia